Este semestre ha tenido un gran impacto en mi persona porque me ha dado mucho mas de lo que me imaginaba. Me refiero a las practicas de el internship, haciendo voluntariado en Balìa, y los cursos que he tomado. He podido reflexionar mucho en el privilegio que tengo como persona que nació en EEUU. A través de lo que hemos aprendido en la clase de español no solo me siento afortunada de lo que tengo, sino también he reconocido mas el poder qué tenemos para realizar cambios en lo que queramos porque hay mucha gente que quisiera estar en mi posición. Digo esto por aquellos que han tenido que cruzar mares, montanas, desiertos para llegar a España, y por aquellos que quisieron pero lamentablemente no pudieron. Mi tiempo aquí me ha inspirado mas a ser parte de la lucha contra los deberes humanos. Hace un año no me hubiera imaginado estar estudiando en Madrid, mucho menos haberme involucrado tanto en la sociedad pero estoy muy feliz de mi tiempo aquí. Gracias Eva!
Intensive Spanish 2022: Heritage Learners
miércoles, 7 de diciembre de 2022
Post de Despedida-Esther
Como voluntaria he aprendido un montón de cosas sobre Madrid y sobre las diferentes culturas que existen. Al igual he dejado mi huella. Compasión y madurez emocional fueron cosas que les enseñe a los pequeños en la Fundación Balia. Me acuerdo de un momento en que dos niñas de la clase tuvieron un malentendido. Una pequeña, Victoria, no quería jugar con la otra porque según ella, le enfadaba. Génesis al escuchar eso se puso triste y se aparto del grupo. Hablé con las dos, asegurando que lo más importante de la vida es saber compartir y ser amables, ya que todos viven vidas diferentes y difíciles. Luego hable sobre como poder controlar las emociones y cómo comunicarse entre ellas para no faltarle el respeto a nadie. En fin, fue un placer ayudar a las comunidades de Madrid y le doy gracias por darme la oportunidad de conocer diferentes perspectivas culturales.
Post de despedida-Emily
En realidad no sé si he dejado un impacto ni una semilla durante mi tiempo en Madrid. Pero lo que si se es que las experiencias y tiempo que he pasado aquí me han cambiado como una persona, y he reconocdicdo como he crecido y desarollado en mis intereses y pasiones. Como he podidio aprender cosas sobre la gente inmigrante de Madrid y también comparar los esfuerzos que hacen en integrarse en un pais nuevo, ahora tengo algo en concreto de lo que puedo hablar cuando el tema salga en un discurso. Me encanto poder impartir algo de mi experiencia y idioma con las estudiantes a quienes yo ayude durante mi tiempo en ASILIM. Muchas veces nos encontrabamos comparando las diferencias y descifrando los origines de las palabras y ayudandoles a tener más conifanza con su leguage nativo porque es verdad que muchas palabras españoles tienen origen árabe. Les deseo lo mejor a las chicas de ASILIM y ojala que siempre reconozcan y mantengan ese concoimiento de la importancia de su lenguaje aunque tengan que aprender el español para poder comunicarse en su día a día. Igual, muchas gracias a las maestras que me dejaron tener esta experiencia y oportunidad.
Post 8–Gracia
Al punto de terminar mi semestre aquí en Madrid, espero que si deje un semilla con los estudiantes que ayude en ASILIM porque ellos definitivamente dejaron uno en mi. Aprendí mucho sobre la experiencia de ser inmigrante aquí en España y los dificultades que los inmigrantes enfrentan cada día, y como el lenguaje, poder hablar español y entender español es un parte muy grande de estas dificultades. Estoy tan acostumbrada a inmigrantes en los Estados Unidos tal vez no hablando inglés o entendiendo que estoy diciendo pero aunque eso, todavía encuentran trabajos que les ayuda sostener sus vidas. Me dio mucho orgullo poder ayudar los estudiantes, en cualquier forma que pude, y experience un sentimiento que nunca he sentido de poder mejorar la vida de alguien más con el aprendizaje de lenguaje, palabras y estorias. Voy hacer un gran esfuerzo cuando regresó a California encontrar un lugar de voluntario para ayudar más a los inmigrantes o otras personas que no tienen los recursos para pagar para clases de aprendizaje español.
DESPEDIDA: Muchas cosas pequeñas... ¡y grandes!
Gracias, chicas, por compartir conmigo este semestre. Yo pienso que han hecho ustedes muchas cosas, pequeñas y grandes, durante este curso. Me gustaría que vieran este vídeo y recordaran al pequeño Adú y a su amigo Massar; también a Daniel de También la lluvia, e incluso a Costa, perdido en un vacío que solo llena cuando sale de su mundo para ver a los demás, aunque fuera solo un momento. En el vídeo, Ousmane (que no es un personaje de ficción como los otros, sino una persona de carne y hueso) nos recuerda lo mucho que hay que hacer todavía, esas cosas pequeñas que él dice que pueden cambiar el mundo. Cosas como las que han hecho ustedes y como las que pueden hacer en el futuro.
Te pido una última reflexión sobre el impacto de este viaje en ti y en el mundo que te rodea: Cuéntanos brevemente si este semestre te ha hecho cambiar algo de ti (si ha provocado algún impacto personal) y si crees que has cambiado algo en tu entorno aquí (si has causado algún impacto, por pequeño que sea, en las ONG donde has estado, o en tus amigas, o en Accent, o en tu familia a través de tus ojos y tu experiencia, etc.). ¿Crees que has dejado alguna pequeña semilla aquí, y/o crees que la vas a poder plantar en EE.UU., cuando vuelvas? No tiene que ser nada muy grande, ni muy obvio, puede ser algo muy sutil y hasta algo muy breve que te sucedió solo una vez. Una vez más: recuerda las palabras de Eduardo Galeano que cita Ousmane: "Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo".
jueves, 17 de noviembre de 2022
Post 7 - Arleth
“Recuerda que tu eres mis ojos” son unas de las últimas palabras que me dijo mi papá antes de despedirse de mí en el aeropuerto.
Minutos después me subí al avión con destino a París, Francia para estudiar al extranjero. Un vuelo de 11 horas me dio suficiente tiempo para pensar. Por primera vez en mi vida viajaba sola, sin mi familia, con destino a un país donde no conocía a nadie ni el idioma. Estaba sintiendo tantas emociones al mismo tiempo. Sentía miedo e incertidumbre, pero más que nada estaba feliz y emocionada de la nueva aventura que me esperaba.
Los primeros días no parecían realidad, me sentía como que estaba en un sueño. Pero después de unas semanas, después de toda la emoción empecé a extrañar mi familia, mi hogar y la vida que dejé atrás en los Estados Unidos.
Mientras más hablaba con mi familia más los extrañaba. Los meses se sentían eternos hasta que un día hable con mi papá y gracias a sus palabras y sabiduría ese miedo se convirtió en poder. El poder de seguir echándole ganas a mis estudios y cumplir mis metas. Porque gracias a sus esfuerzos y sacrificios ese sueño de ver la torre Eiffel brillar, entre muchas otras cosas se me hizo realidad y yo tenía que aprovecharlo al máximo.
Hace más de 25 años mis padres emigraron de México a los Estados Unidos, no para estudiar al extranjero si no para comenzar una vida nueva sin poder regresar a casa. Si ellos pudieron navegar un país donde no hablaban ni entendían el idioma, solos y sin dinero yo podía hacer eso y mucho más porque mis circunstancias eran completamente diferentes y yo tengo el privilegio de volver a mi tierra natal para poder estar con ellos.
Esas últimas palabras de mi papá en el aeropuerto tienen un gran significado para mí porque sé que soy sus ojos. Yo tengo la oportunidad de recorrer bellos paisajes y conocer diferentes culturas que quizás él no tenga la oportunidad de ver en esta vida.
Hoy en día he visitado 11 países a través del continente europeo.
Lo que puedo ver es gracias a él.
Post 7_Esther
“¡Ya casi es el día de Reyes!” gritaba mi hermano menor al ver las roscas de venta. Yo emocionadamente le pregunté a mi mamá, “¿Podemos comprar una rosca? No sé por qué celebramos el día, pero el pan es muy rico.” Mi mamá con una sonrisa, me dijo que sí.
Al llegar del supermercado, mi papá nos preguntó, “¿Han escrito una carta para los reyes?”. Mis hermanos y yo entramos corriendo a la habitación por el pasillo de la casa para poder agarrar papel y unos lápices. Sabíamos que no debíamos pedir regalos muy grandiosos, ya que mis padres siempre nos decían que había cientos de otros niños esperando regalos, por lo cual sería un viaje pesado con equipaje adicional para los reyes. “Yo pondré un ‘caro’ chico para jugar con Iván” menciona mi hermanito. Luego me preguntó, “¿Qué vas a escribir tu?”. Me puse a pensar, y en realidad no sabía que quería, pero luego pensé en algo, yo sabía que probablemente no se podía hacer realidad pero a la temprana edad que tenía, todo era posible. Le respondí, “¡quiero una bicicleta!”. Mi hermano respondió, “Wow!!! a lo mejor si pueden regalarte una y así aprenderemos juntos a usar una bicicleta!”
Con felicidad y esperanza, regresamos a la sala de la casa. Mis papás sentados en el sillón, nos avisaron que pusiéramos un zapato junto a la puerta para que fuera más fácil para los reyes regalarnos algo pequeño. Al día siguiente, mi hermano menor y yo nos despertamos temprano, al llegar a la ubicación de los zapatos, no encontraba mi zapato. “Me dieron el ‘caro’ que pedí Esther!!” decía mi hermano. Mis papás mirando mi reacción, me preguntan, “¿Dónde está tu zapato?”. Al escuchar esas palabras fui a buscar mi zapato y lo encontré colgando de la nueva bicicleta en el patio! Me subí a la bicicleta y mi sonrisa no se desapareció hasta que llegó la noche.
Para entonces, tenía siete años, y aún creía que los reyes llegaban por la ventana a regalarnos algo aunque fuera algo pequeño como cinco dólares. El día que me di cuenta de que los Reyes Magos no eran verdaderos, me enteré de los sacrificios de mis papás para poder hacer un día simple, muy especial para mí. Fue el día en que aprendí de la importancia del agradecimiento y la triste realidad de que mis padres nunca habían podido vivir lo que yo sentí, porque la infancia de ellos consistía en trabajar y ayudar a sus padres.